Las mochilas y la quiropráctica

Las mochilas y la quiropráctica 1

Todos deseamos un buen rendimiento académico de nuestros hijos.

Nos aseguramos de que traen a casa sus libros, que hacen sus deberes por la tarde y que luego tienen las mochilas preparadas para el próximo día.

¿Pero, prestamos la atención debida a la salud postura! y de espalda de nuestros hijos? Las mochilas demasiado cargadas contribuyen a un número creciente de niños con problemas de columna: desde 1996, este número se ha incrementado en un 330% en España. La escoliosis tiene a menudo su inicio y sobre todo su mayor desarrollo en la etapa escolar, en la que el desarrollo óseo es crucial. 741 final de la adolescencia, hasta un 60% de nuestros hijos habrá vivido como mínimo un episodio de lumbalgia aguda. Las mochilas demasiado cargadas, así como el mal uso que hacemos de ellas, contribuyen en gran parte a los problemas de espalda desde una edad temprana.

Para saber de media cuanto peso suele llevar en su mochila un niño de 11 años, se hizo una prueba en todas las escuelas públicas de Milán: el peso medio era de 10,5kg diarios, con algunas mochilas llegando a los 13,5kg. Más de un tercio de los niños estudi-ados llevaba más de un 30% de su propio peso, minimo un día a la semana.
Las mochilas con ruedas no solucionan todo…
Una mochila vacía con ruedas llega a pesar hasta un 80% más que una mo-chila clásica. Además existe la tendencia a cargarlas más, hacien o que pue•an sobrepasen los 25kg. En algún momento del día tendrán igualmente que cargarla o levantarla, por ejemplo para subir una escalera. Además, arrastrándola el niño tiende a adaptar una postura incorrecta (girado e inclinado hacia el lado de la carga).

Pautas a seguir:

  • Elegir una mochila adecuada al tamaño del niño. (Cuando sobrepasa la zona lumbar es demasiado grande). •
  • Quitarle peso. No debería pasar el 15% del peso del niño. •
  • Levantarla de frente usando las dos manos. Doblar las rodillas al levantarla y cargar el peso en las piernas, no en la propia espalda. Usar ambas asas, ajustándolas firmemente sin que lleguen a apretar. Llevar la mochilla en un solo hombro puede provo-car problemas a largo plazo.

Es esencial asegurarse de que la mochila es sólida y de tamaño apropiado, así pesa menos y tiene las dimensiones proporcionales al tamaño de la espalda del niño, evitando que resbale de un lado a otro. Una mochila que no se ajusta correctamente puede provocar dolor de lumbares, contracción muscular e irritaciones por presión de los nervios de la espalda.
Es obvio que una sobrecarga puede provocar problemas, por lo cual se debería distribuir el peso correctamente lo cual evitaría que el niño tenga que compensar posturalmente este desequilibrio. Hay que intentar cargar la mochila con lo estrictamente necesario.
La columna vertebral, a estas edades, se encuentra en plena actividad de crecimiento. En la columna existen más de 100 cartíla-gos de crecimiento (epífisis). Su desar-rollo debe ser simultáneo, para que el resultado final sea un crecimiento armónico.

En esta etapa es más fácil que el cuerpo sea susceptible de alte-raciones que pueden derivar en malformaciones estructurales . Por desgracias éstas, frecuentemente indoloras, pasan a menudo desa-percibidas hasta que ya es tarde para su corrección. Por ello es tan impor-tante en edad de crecimiento un reconocimiento periódico de su columna.

El embarazo y la quiropráctica

El embarazo y la quiropráctica 2

Un estudio dirigido por Irvin Henderson MD, un miembro de la AMA Board of Trustees, apunta que las mujeres que reciben cuidados quiroprácticos durante el tercer trimestre de embarazo tienen un parto más cómodo.
El Dr. Per Freitag MD, un reconocido doctor ortopeda, estudió los efectos de los ajustes quiroprácticos en un grupo de mujeres embarazadas. El estudio demostró que la necesidad de tomar analgésicos durante el embarazo se vio reducido a la mitad en las pacientes que recibieron cuidados quiroprácticos. Investigaciones llevadas a cabo por el Dr. Joan Fallon revelaron una reducción de un 24% en el promedio del tiempo de dar a luz en aquellas mujeres que lo hicieron por primera vez y que habían recibido cuidados quiroprácticos. La investigación del Dr. Fallon también mostró que el tiempo era todavía un 39% más corto en mujeres que daban a luz por segunda o tercera vez, y que además recibían cuidados quiroprácticos.

Las técnicas empleadas y el hecho de prescindir de medicación hace la quiropráctica segura tanto para la madre como para el feto.

El embarazo es claramente un momento de grandes cambios tanto físicos como químicos en el cuerpo de una mujer.
Esto no sólo influye a nivel de aumento de peso o de la alteración de su campo de gravedad, sino que su columna se vuelve más flexible con la producción de relaxina, una hormona que liberan los ovarios cuyo papel es relajar los ligamientos pélvicos para prepararlos para el parto.
Si ya existe un desequilibrio, la relaxina puede aumentar el malestar porque se formarán más subluxaciones y se debilitará el sistema nervioso.
La quiropráctica nos ayuda a que el sistema reproductor, así como los otros sistemas del cuerpo, reciba , sin interferencias, el flujo de transmisión provinente de sistema nervioso a través de la columna vertebral. Con esto se consigue una columna libre de subluxaciones y un sistema nervioso sin interferencias.
Las ciáticas o lumbalgias, tan comunes en este periodo, provocadas en gran medida por los mencionados cambios de gravedad, de posicionamiento y flexión vertebral, suponen una molestia a la actividad diaria, así como la pesadez de piernas y el malestar general gastrointestinal.
La quiropráctica es una manera natural de ayudar al cuerpo a reducir al máximo las manifestaciones de esta etapa, con el objetivo de hacer estos meses más llevaderos y de poder continuar con la actividad normal. Ajustando la columna vertebral de la embarazada, se reducen las subluxaciones vertebrales o desplazamientos leves de las vértebras que alteran la función de los nervios, permitiendo así la autorregulación del organismo para que la pueda continuar activa al máximo durante el embarazo.

Durante el embarazo es muy común una subluxación causada por estrés tanto mecánico (cambio de centro de gravedad, aumento de peso…) como químico (cambios hormonales, medicación, ambiente, comida rápida…) o emocional (temores, expectativas, estados de ánimo…) Sea cual fuera la causa, el resultado es una interferencia en la transmisión de impulsos nerviosos que puede afectar negativamente tanto a la madre como al desarrollo del feto.

La quiropráctica ayuda con esto a un desarrollo de estos cambios de la manera más llevadera posible: inhibición de los vómitos, alivio de problemas comunes a este periodo como son las ciáticas, pinzamientos, molestias en las ingles, calambres, dolores de cabeza… El quiropráctico seguirá un control para asegurarse de que tanto la pelvis, que se ve especialmente afectada en todo el proceso, como las vértebras, se encuentren en equilibrio y funcionen de manera unificada. Una disfunción en la zona lumbar y/o pélvica puede crear tensión en los ligamentos pélvicos que sostienen el útero y consecuentemente influir en un mal posicionamiento del bebé, ocasionando problemas que pueden desembocar en cesárea.
Un seguimiento y control de esta posible tensión en los ligamentos propicia a menudo el cambio de posicio-namiento del feto antes del parto, contribuyendo a facilitar un parto natural.

¿Qué es la Quiropráctica?

¿Qué es la Quiropráctica? 3

 La Organización Mundial de la Salud define la Quiropráctica como “Una profesión sanitaria que se ocupa del diagnóstico, tratamiento y prevención de los trastornos del sistema neuromusculoesquelético y de los efectos de éstos en la salud general. Se basa en técnicas manuales, incluyendo ajustes articulares y/o manipulaciones centrándose principalmente en las subluxaciones.”

La quiropráctica es la fusión entre ciencia y arte, donde la medicina basada en la evidencia y el uso de las manos, se combinan para permitir una auto-corrección del cuerpo, por medio del diagnóstico, tratamiento y prevención de los trastornos de la columna vertebral.

Es una profesión sanitaria de atención primaria e independiente. Es  considerada un ejemplo a seguir como profesión sanitaria que ha alcanzado su  aceptación por parte de la medicina convencional en la mayor parte del mundo. Es la tercera profesión sanitaria del mundo.

El tratamiento consiste en precisos ajustes vertebrales que corrigen las subluxaciones (desplazamiento de una articulación), restituyendo su movilidad y devolviendo al sistema nervioso un óptimo funcionamiento. No se utilizan fármacos ni cirugía.

 

¿Que formación tienen?

En Estados Unidos la formación empieza con la obtención de un grado en ciencias (Licenciatura) y es seguida de un programa universitario de 4-5 años de Doctor of Chiropractic (DC) equivalente a otros grados de profesionales sanitarias como el Medical Doctor (MD) o Doctor of Dental Surgery (DDS). Ese doctorado es profesional y no académico, implicando que el deber y derecho a establecer el diagnóstico y tratamiento del paciente. ** Una vez obtenido el Doctorado en Quiropráctica los graduados deben aprobar un examen a nivel nacional y otro a nivel estatal para poder ejercer la profesión.

En Estados Unidos el coste de la titulación, tiene un precio medio de 100 mil dolares. El ejercicio de la profesión esta integrado en el sistema sanitario y tienen acceso a hospitales e  investigación clínica. La seguridad social reembolsa los gastos de quiropráctica y  mantiene un estatus único siendo el sistema curativo de mayor difusión del país.  El censo norteamericano publicó en 2019 la existencia de 60.000  quiroprácticos, repartidos por los 50 estados a los que 35 millones de personas acuden anualmente.

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Estudios de Quiropráctica VS Estudios de Medica

Nace en 1895 aunque la utilización de la  manipulación articular tiene miles de años de historia, siendo Hipócrates el primero en describirla. Una de sus frases celebres nos dice -«Cuando estés enfermo, mira primero tu columna vertebral.»  Fué a finales del siglo XIX cuando D.D. Palmer descubre la quiropráctica en Davenport, Ioha, Estados Unidos.  Realizó con éxito el primer ajuste vertebral quiropráctico, corrigiendo el desplazamiento de una vértebra a Harvey Lillard, el primer paciente quiropráctico. Mr. Harvey recupero su audición que había perdido tras sufrir un accidente.